Marketing como un sistema
Pregúntale a diez empresas qué es marketing y probablemente obtendrás diez respuestas distintas
Ivan Quiñones Vasquez
10/7/20262 min leer


Publicidad, Social Media, Website, Branding, Lead generation, Contenido, Ventas...
Todas pueden formar parte del marketing.
El problema aparece cuando una de esas actividades termina representando, por sí sola, toda la función.
Una forma sencilla de entenderlo es pensar en el marketing como un paraguas. Debajo conviven distintas disciplinas que responden a necesidades diferentes y que, al mismo tiempo, están relacionadas entre sí.
Strategic Marketing
Entender el mercado, los consumidores y la competencia para definir oportunidades, segmentos, posicionamiento y objetivos.
Branding
Construir y gestionar lo que la marca representa: identidad, expresión, tono, diferenciación, posicionamiento y brand equity.
Digital Marketing
Conectar la estrategia con los canales digitales: social media, paid media, SEO/SEM, email, contenido y websites.
Growth Marketing
Encontrar oportunidades de crecimiento mediante experimentación, análisis y optimización de adquisición, conversión, retención y funnels.
Customer Experience
Entender la experiencia que tiene el cliente a lo largo de su relación con la empresa: journeys, fricciones, satisfacción y lealtad.
El website puede participar en varias de estas áreas al mismo tiempo. Puede ser parte de la identidad de marca, una herramienta de adquisición, un canal de conversión, una plataforma de contenidos y un punto importante de la experiencia del cliente.
Por eso estas disciplinas no deberían entenderse como compartimentos aislados.
El error está en tratar estas disciplinas como si fueran intercambiables
Contratar a alguien para manejar redes sociales y esperar que resuelva el posicionamiento.
Invertir en performance cuando el problema está en la propuesta de valor.
Construir un buen website sin haber definido con claridad quién es el usuario y qué necesita encontrar ahí.
O buscar una sola persona que pueda hacer estrategia, branding, contenido, social, performance, análisis y growth al mismo tiempo.
No es un problema de talento. Es un problema de diseño.
La pregunta no debería ser simplemente “¿a quién necesitamos para hacer Marketing?”
Primero tendríamos que preguntarnos:
¿Qué problema estamos tratando de resolver?
A partir de ahí podemos determinar qué disciplina hace falta, qué capacidades deben involucrarse y cómo deberían trabajar en conjunto.
Esto también cambia con la tecnología.
AI está haciendo más accesibles muchas tareas que antes requerían más tiempo y recursos: investigar, analizar, producir contenido, desarrollar conceptos, prototipar, automatizar y experimentar.
Pero una mayor capacidad de ejecución no elimina la necesidad de entender el problema. Al contrario, hace más importante saber qué hacer, por qué hacerlo y cómo conectar cada acción con el resto del sistema.
Y ese es el punto de partida de Althernative, entender primero la necesidad y después definir la combinación adecuada de estrategia, conocimiento, tecnología y ejecución.
Porque una empresa no siempre necesita “más marketing”.
Necesita entender qué parte del sistema necesita atención.
Para eso estamos...
